El Perú lanzó en agosto su propia visa electrónica, a través de la plataforma e-SAMI de la Cancillería.
Si una aerolínea embarca a un pasajero sin los documentos que exige el país de destino, pagar las multas y devolverlo le cuesta en promedio USD 9.000 por pasajero. El dato lo da Harry Grewal, director de Aeropuertos, Infraestructura y Experiencia del Cliente de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), en un artículo publicado el 16 de setiembre en el blog de opinión de la asociación. Su planteo es que con las visas electrónicas el trámite se simplificó para el viajero y se complicó para quien lo controla.
Una visa electrónica se acredita a veces con un correo, un PDF o un código QR; otras, con una consulta en un sitio web o una conexión directa con una base de datos del gobierno, y en algunos casos sólo con la revisión a mano de un documento de respaldo. En la práctica, escribe Grewal, casi no hay un procedimiento estándar, y ya son más de 100 los países que emiten visas electrónicas.
El Grupo de Trabajo de Autoridades de Control de la IATA publicó este año una guía de buenas prácticas para quienes emiten y verifican autorizaciones de viaje digitales, basada en el trabajo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). La guía se apoya en la información anticipada interactiva sobre pasajeros (iAPI): durante el check-in, la aerolínea envía los datos del pasajero al gobierno de destino y recibe una respuesta en tiempo real. Según las aerolíneas, en los países con un sistema iAPI completo el cumplimiento documental es hasta 20 veces mayor que donde se controla a mano, pero menos de 30 países lo tienen funcionando.
La guía también se apoya en la Autorización Digital de Viaje (DTA) de la OACI, una constancia estandarizada y con firma digital, útil incluso cuando la consulta iAPI no está disponible.
Grewal admite que, con la seguridad nacional en juego, probablemente pasará tiempo hasta que todos los países usen las dos herramientas. Mientras tanto, pide a los gobiernos que las constancias que ya emiten sigan los estándares internacionales, que desarrollen métodos de verificación integrados al check-in y que consulten a las aerolíneas antes de lanzar nuevos programas. Aclara que eso no recorta su potestad de decidir quién necesita visa.
En el Perú, el Ministerio de Relaciones Exteriores lanzó el 24 de agosto, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la visa electrónica y el pasaporte de emergencia a través del Sistema de Administración Migratoria Integral (e-SAMI), según informó El Peruano.


