La medida, dispuesta por la jefatura del parque arqueológico, regirá del 31 de enero al 29 de febrero. La reapertura está prevista para el 1 de marzo.
El acceso turístico al Camino Inca hacia Machu Picchu será suspendido a partir del sábado 31 de enero hasta el 29 de febrero, periodo durante el cual se ejecutarán trabajos de mantenimiento y conservación a lo largo de la ruta. La medida fue confirmada por la jefatura del parque arqueológico de Machu Picchu, en cumplimiento del Reglamento de Uso Turístico Sostenible de la Red de Caminos Inca.
Según informó el jefe del parque, César Medina Alpaca, los trabajos contemplan la intervención de un equipo técnico de aproximadamente 60 personas, entre especialistas y obreros, que se desplazarán desde el sector de Piscacucho, en el distrito de Ollantaytambo, hasta la ciudadela inca.
El personal ejecutará labores de rehabilitación del sendero, mantenimiento de muros de contención, limpieza y corte de vegetación, calzadura de pisos, estabilización de estructuras, reparación de puentes, rampas y barandas, además del acondicionamiento de áreas de campamento, servicios higiénicos y sistemas de drenaje.
Asimismo, se realizarán trabajos de desquinche y estabilización de taludes en zonas con riesgo de caída de rocas, como parte de un plan de prevención ante posibles emergencias. En este sentido, se coordinará con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) para la colocación de geomallas en sectores críticos, como Wiñaywayna, donde se han registrado deslizamientos en temporadas previas.
El cierre responde también a razones de seguridad, considerando que las lluvias intensas que se prolongarán hasta marzo incrementan el riesgo de deslizamientos y caída de rocas, comprometiendo la integridad de turistas y trabajadores.
Actualmente, el Camino Inca recibe diariamente a unas 500 personas, entre visitantes, guías y porteadores. La reapertura oficial está programada para el 1 de marzo, fecha en la que se espera que el circuito esté plenamente operativo y en condiciones óptimas para la actividad turística.



