Ubicada entre Áncash, Huánuco y Lima, la Cordillera Huayhuash ofrece cuatro circuitos de trekking de entre ocho y doce días, con rutas que superan los 5.000 metros de altitud.
La Cordillera Huayhuash, ubicada en los Andes centrales del Perú, figura entre los diez mejores circuitos de trekking del mundo y cada año recibe a excursionistas atraídos por sus expediciones de varios días, cumbres de gran altitud y paisajes de montaña.
Cuatro circuitos para explorar la Cordillera Huayhuash
La cordillera ofrece rutas con diferentes distancias, duración y niveles de dificultad, todas recomendadas para viajeros con una adecuada preparación física debido a la altitud y las condiciones del terreno.
El recorrido clásico es la ruta más conocida y la que llevó a Huayhuash al reconocimiento internacional. Tiene una duración de 12 días, recorre aproximadamente 120 kilómetros y presenta una dificultad entre moderada y difícil.
La ruta también ofrece vistas de montañas como Rondoy, Ninashanca, Jirishanca, Yerupajá Chico, Yerupajá, Cuyoc, Diablo Mudo, Rasac y Sacra, además de lagunas como Mitucocha, Carhuacocha, Atoqsayhco, Viconga y Jahuacocha.
Los excursionistas pueden destinar un día de descanso en los campamentos de Carhuacocha o Jahuacocha para realizar pesca deportiva o ascender al Pumarinri (5.465 metros) y al Diablo Mudo (5.350 metros), siempre con equipo técnico y el acompañamiento de un guía especializado en montañismo.
El Circuito Achalau Huayhuash, cuyo nombre significa «¡Qué hermoso!» en quechua, demanda ocho días de recorrido y cubre 103 kilómetros, con una dificultad entre moderada y difícil.
La ruta inicia en Cuartelwain y concluye en Llámac. A diferencia del circuito clásico, atraviesa el paso Trapecio, y se visitan lagunas como Mitucocha, Carhuacocha y Siulacocha, además de montañas como Jirishanca, Siulá Grande, Yerupajá y Ninashanca.
Otra alternativa es el Circuito Huayhuash-Raura, una ruta de nueve días y aproximadamente 70 kilómetros, con alturas que van desde los 3.300 hasta los 4.800 metros.
El itinerario parte desde Llámac y concluye en Surasaca-Churín, recorriendo sectores de las cordilleras Huayhuash y Raura. El circuito incluye la visita a la laguna Surasaca y termina en Churín, localidad conocida por sus aguas termales, donde los viajeros pueden descansar antes de regresar a Lima.
El Circuito Shumaq Huayhuash recorre cerca de 105 kilómetros durante 10 días y sigue gran parte del trazado del circuito clásico.
Parte de Cuartelwain y finaliza en Llámac, alcanzando altitudes de hasta 5.000 metros. Entre sus puntos destacados se encuentra el mirador San Antonio, desde donde se aprecia el Siulá Grande y el paisaje montañoso de la cordillera.
Huayhuash, una cadena montañosa de cumbres, glaciares y lagunas
Ubicada al sur de la Cordillera Blanca, Huayhuash corresponde a la segunda cadena montañosa más alta del mundo en la región tropical. Se extiende unos 30 kilómetros entre las provincias de Bolognesi (Áncash), Lauricocha (Huánuco) y Cajatambo (Lima).
La cordillera alberga 21 picos, siete de ellos por encima de los 6.000 metros de altitud. Entre sus principales elevaciones destaca el nevado Yerupajá (6.634 metros), la segunda montaña más alta del Perú después del Huascarán (6.678 metros).
Sus glaciares alimentan las cuencas de los ríos Pativilca, Huaura y Marañón, además de originar 46 lagunas glaciares, entre ellas Carhuacocha, Jahuacocha, Mitucocha, Sarapococha y Rasac.
Preparación necesaria para recorrer la cordillera
Antes de iniciar cualquiera de los circuitos, los viajeros deben considerar al menos dos días de aclimatación. Durante ese periodo pueden visitar atractivos cercanos como las lagunas de Llanganuco, el complejo arqueológico de Chavín de Huántar o realizar caminatas cortas por las cordilleras Blanca y Negra desde Huaraz.
También es importante llevar suficiente agua, utilizar ropa adecuada para los cambios bruscos de temperatura y avanzar a un ritmo constante para reducir los efectos de la altitud.
Para quienes deseen ascender al Pumarinri (5.465 metros) o al Diablo Mudo (5.350 metros), es necesario contar con equipo técnico y contratar los servicios de un guía especializado en montañismo.


