La capital peruana acogerá a más de un millar de especialistas culinarios en noviembre. El evento proyecta posicionar al país como el epicentro de la cocina global y registrar un flujo financiero superior a los USD 2 millones.
Lima será sede de la 24ª edición del The 50 Best Restaurants, uno de los principales encuentros de la gastronomía mundial. Teresa Mera, presidente de la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (Promperú) presentó oficialmente la programación para 2026, año en que la ceremonia se desarrollará por primera vez en América Latina.
La reunión congregará del 2 al 4 de noviembre a cerca de 1.200 asistentes, entre cocineros, periodistas especializados, líderes de opinión, creadores de contenido y representantes de este ámbito comercial internacional.
Durante la presentación, Rogers Valencia, ministro de Comercio Exterior y Turismo, resaltó, que la capital “se siente honrada de ser sede de este gran evento”. el funcionario indicó que para estas jornadas se prevé un movimiento económico estimado de USD 2 millones.
El titular del ministerio añadió que The 50 Best Restaurants representa una oportunidad para conectar al sector con inversionistas y mostrar las opciones que ofrece la ciudad, la cual se posiciona como un referente internacional de la cocina.
Por su parte, la presente ejecutiva de Promperú expuso las condiciones del evento, manifestando que, “constituye un momento para mostrar que detrás del reconocimiento internacional de nuestra gastronomía existen una historia, un territorio, una extraordinaria biodiversidad y, sobre todo, una comunidad que lo hace posible”.
El lanzamiento de la edición en el hotel nhow de Miraflores incluyó mensajes de Rikki Tidball, directora general de Eventos, y la participación de los chefs Virgilio Martínez y Mitsuharu “Micha” Tsumura.
Experiencias gastronómicas en la 24ª edición
La realización de The 50 Best Restaurants en la capital peruana funciona como una plataforma para exhibir el patrimonio culinario local ante los ojos del mundo, consolidando al país dentro del circuito de viajes de motivación culinaria. Asimismo, las jornadas servirán para entablar alianzas estratégicas que vinculen a cocineros con corporaciones, financistas y diversos agentes del mercado global.
“Estamos muy emocionados de llevar el evento a Lima y de reunir en esta increíble ciudad a la comunidad gastronómica y de hospitalidad internacional”, mencionó Rikki Tidball.
En este sentido, se informó que el itinerario oficial se diseñó con el propósito de visibilizar la pluralidad de tradiciones y sabores peruanos frente a los principales exponentes del sector. La agenda arrancará el 2 de noviembre mediante una recepción de apertura, espacio propicio para congregar a personalidades de la escena internacional y propiciar redes de contacto mientras descubren la sazón de la región.
Para el 3 de noviembre se programó el foro 50 Best Talks, un espacio de debate enfocado en analizar las transformaciones actuales y los conocimientos de vanguardia que rigen los fogones del planeta.
Las actividades de la cita concluirán el 4 de noviembre en las instalaciones del Teatro Municipal de Lima, escenario que acogerá la gala de clausura donde se desvelará el codiciado escalafón de los mejores establecimientos del mundo para el periodo 2026.
Durante esta gala final se otorgarán galardones complementarios, tales como The Sustainable Restaurant Award, destinado a aplaudir las políticas de responsabilidad social y ecológica; One to Watch, que premia a los proyectos nuevos con proyección de liderazgo; y The World’s Best Female Chef, que rinde homenaje a la capacidad directiva y técnica de las mujeres en este ámbito comercial.
Impacto turístico de la jornada
Los beneficios económicos directos derivados de la organización de este foro se calculan en cerca de USD 2 millones, dinero que ingresará mediante la contratación de hospedajes, prestaciones logísticas, traslados, catering y actividades recreativas.
Las autoridades prevén el arribo de visitantes extranjeros mediante la compra de más de 700 boletos de avión, un desembolso aproximado de USD 400.000 en reservas de alojamiento, consumos en restaurantes superiores a los USD 300.000 y otros USD 300.000 invertidos en agencias operadoras locales para el montaje técnico.
A través de estos flujos de capital, el certamen impulsará el dinamismo de los comercios que integran el sector de hospitalidad y turismo limeño, lo cual favorecerá de forma directa a las aerolíneas, cadenas hoteleras, transportistas, firmas de eventos y demás microempresas de la zona.


