Más de 180 artistas recrearon la Fiesta del Sol en el corazón de la capital, como parte del lanzamiento nacional del Inti Raymi 2025.
Lima se convirtió en el escenario de una de las celebraciones más emblemáticas de la cultura inca: el Inti Raymi, la Fiesta del Sol. La histórica ceremonia fue presentada el jueves 27 de febrero en el atrio de la Catedral de Lima, como parte del Lanzamiento Nacional de las Fiestas Jubilares del Cusco e Inti Raymi 2025, evento organizado por la Municipalidad Metropolitana de Lima, la Municipalidad Provincial del Cusco y la Empresa Municipal de Festejos y Promoción Turística del Cusco (Emufec).
Más de 180 artistas y seis agrupaciones musicales ofrecieron un espectáculo que transportó a los asistentes a la época del Tawantinsuyo. La puesta en escena, encabezada por el inca, su qoya y su séquito imperial, recreó las antiguas ceremonias en honor al dios Sol, en una fusión de danzas, música y simbolismo ancestral.
Cusco refuerza su posicionamiento como destino turístico
El evento no solo permitió acercar la cultura inca a los limeños, sino que también tuvo como objetivo fortalecer la reactivación turística del país, destacando al Cusco como el principal destino de Perú.
«Presentar la Fiesta del Sol en Lima es recuperar una tradición que se perdió en el siglo XX. Estamos muy agradecidos de que la capital haya sido elegida para exhibir uno de los acontecimientos más importantes del Perú», señaló Miguel Molinari, representante de la Gerencia de Cultura de la Municipalidad Metropolitana de Lima.
Por su parte, Erick Callañaupa, presidente de Emufec, resaltó la importancia de esta iniciativa para la promoción del turismo. «Actualmente proyectamos duplicar los tres millones de turistas que llegaron a Cusco el año pasado», afirmó.
El lanzamiento del Inti Raymi 2025 en Lima fue la segunda presentación oficial de las Fiestas Jubilares del Cusco, tras su exhibición en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) en Madrid, España en enero. La tercera presentación está programada para finales de marzo en Cusco, preparando el camino hacia la gran celebración del 24 de junio en Saqsaywamán.