Las llegadas internacionales crecieron 0,4 % durante el primer semestre de 2026, según ONU Turismo. El avance es moderado, pero se produce en medio de un panorama hostil.
El turismo internacional logró mantenerse en terreno positivo durante el primer semestre de 2026 a pesar de un escenario marcado por conflictos geopolíticos, mayores costos, alteraciones en la conectividad aérea y fenómenos climáticos extremos. Entre enero y junio, alrededor de 690 millones de turistas viajaron al exterior, unos tres millones más que durante el mismo período del año anterior.
El último Barómetro del Turismo Mundial de ONU Turismo muestra un crecimiento interanual de las llegadas internacionales del 0,4 %. Se trata de una expansión moderada y con diferencias importantes entre regiones, pero que confirma que la demanda turística continúa resistiendo frente a condiciones considerablemente más complejas que las observadas al comienzo del año.
“Los últimos datos muestran un sector que absorbe presiones reales y encuentra una forma de avanzar. El turismo no ha dejado de crecer, pero ese crecimiento sigue siendo frágil”, señaló Shaikha Al Nuwais, secretaria general de ONU Turismo. La funcionaria advirtió además que las consecuencias del conflicto en Medio Oriente alcanzaron destinos situados mucho más allá de la propia región.
El comportamiento del semestre no fue lineal. Las llegadas internacionales aumentaron alrededor de 2 % durante los primeros tres meses de 2026, pero retrocedieron 1 % en el segundo trimestre. Junio fue uno de los meses más débiles, con una caída mundial del 3 %. Europa Occidental registró una baja de 6 %, influida en parte por las olas de calor, mientras que el Sudeste Asiático recibió 5 % menos de viajeros, afectado por una combinación de menor demanda regional, mayores costos y las disrupciones aéreas vinculadas con Medio Oriente. Algunas zonas de Oceanía también sufrieron el efecto de fenómenos meteorológicos. El impacto más profundo se produjo en Medio Oriente, donde las llegadas disminuyeron 22 % durante el semestre. Asia y el Pacífico, en cambio, consiguió crecer 1 %, aunque todavía se mantiene por debajo de sus niveles previos a la pandemia. En el otro extremo, África creció 4 % y Europa alrededor de 3 %, mientras que las Américas avanzaron 2 %, por encima del promedio mundial.
Dentro del panorama regional El Salvador aumentó en un 37 % sus llegadas internacionales durante el primer semestre y Paraguay 34 %, lo que los colocó entre los destinos con mayor crecimiento turístico del mundo en el período. Ambos países ya venían mostrando una fuerte expansión en los primeros meses del año. En el primer trimestre, ONU Turismo había registrado incrementos de 43 % para El Salvador y 46 % para Paraguay, en un período en el que América Central creció 18 %, aunque América del Sur mostró entonces un comportamiento más débil. El desempeño confirma que, aun dentro de una coyuntura global de menor crecimiento, existen destinos latinoamericanos capaces de ganar participación con rapidez.
La resistencia del sector no elimina, sin embargo, las señales de cautela. Frente a la evolución de los últimos meses, ONU Turismo redujo su previsión de crecimiento de las llegadas internacionales para todo 2026 a un rango de entre 1 % y 2 %, fren


