El circuito turístico incluye playas, miradores y sitios de interés natural y cultural, mientras que la navegación permite acercarse a las islas Ballestas y observar su fauna marina.
La Reserva Nacional de Paracas cumple 51 años como área natural protegida y se mantiene como uno de los principales atractivos turísticos de la región Ica. Su propuesta combina paisajes desérticos frente al océano Pacífico con biodiversidad marina y costera, además de recursos naturales y culturales.
Ubicada a unos 250 kilómetros al sur de Lima, se creó el 25 de septiembre de 1975 para proteger muestras representativas de los ecosistemas marino-costeros del país y se convirtió en la primera área natural protegida de Perú de este tipo.
Con una superficie de 335.000 hectáreas, de las cuales el 65 % corresponde al sector marino, la reserva alberga alrededor de 1.500 especies de animales, entre ellas 216 especies de aves, 36 de mamíferos, 10 de reptiles y 168 de peces.
Biodiversidad y paisajes de la Reserva Nacional de Paracas
Entre las especies que pueden observarse en la reserva se encuentran lobos marinos, pingüinos de Humboldt, tortugas, delfines, ballenas y nutrias, además de pelícanos, parihuanas y otras aves residentes y migratorias.
Su importancia ambiental también está respaldada por reconocimientos internacionales. La reserva fue declarada sitio Ramsar en 1992 por su relevancia como espacio de descanso y alimentación para aves migratorias y es reconocida por BirdLife International como un área importante para la conservación de aves.
El paisaje constituye otro de sus principales atractivos: el desierto se encuentra con el mar a través de playas, acantilados y formaciones rocosas, en un entorno marcado por los conocidos vientos de Paracas.
Circuito turístico y principales atractivos
El recorrido terrestre incluye playas como Yumaque, Raspón y La Mina, además de los miradores Santa María, La Catedral, Playa Roja, Lagunillas, Yumaque y Playa Supay, donde culmina el circuito turístico.
La reserva también cuenta con infraestructura para visitantes, como la plaza contigua al Centro de Interpretación, con iconografías de las culturas Nasca y Paracas, y el puesto de control Santo Domingo, destinado a brindar orientación al turista.
La visita puede complementarse con una navegación por el sector marino para conocer las islas Ballestas, ubicadas a unos 30 minutos de la costa. Este conjunto de tres formaciones rocosas alberga lobos marinos y aves guaneras como el guanay, el piquero y el zarcillo.
Durante la navegación también puede observarse ElCandelabro, geoglifo ubicado sobre una colina de arena en el sector norte de la península de Paracas.
Actividades y patrimonio cultural
La observación de aves es una de las principales actividades vinculadas con la biodiversidad del área. También se ofrecen paseos en bicicleta, cuatrimotos y mini buggies mediante circuitos establecidos, además de kayak y navegación hacia las islas Ballestas.
A esta oferta se suma el Museo de Sitio Julio C. Tello, ubicado dentro de la reserva, que conserva 120 piezas de la cultura Paracas, entre cerámicas, tejidos y utensilios. La colección también incluye fardos funerarios y cráneos que evidencian prácticas de deformación y trepanación.
El museo cuenta con una sala de proyección audiovisual y una sala de exposición temporal dedicada, entre otros contenidos, a reproducciones de acuarelas del artista Pedro Rojas Ponce, colaborador de Julio C. Tello. En 2018 fue reconocido como mejor nuevo museo de Latinoamérica en los Leading Culture Destinations Awards.
Horario, tarifas y restricciones
La Reserva Nacional de Paracas está abierta de lunes a domingo, de 9:00 a 16:00 horas.
Las tarifas de ingreso son:
- Adultos: S/11.
- Residentes de Ica: S/5.
- Niños de 5 a 16 años: S/3.
- Menores de 5 años y adultos mayores de 65 años: ingreso gratuito.
- Boleto promocional para adultos: S/17, con acceso a la Reserva Nacional de Paracas y las islas Ballestas.
Por tratarse de un área natural protegida y sitio Ramsar, existen restricciones para reducir el impacto sobre la biodiversidad. Está prohibida la práctica de deportes náuticos y la pesca deportiva o convencional, tanto desde la orilla como embarcada.
También existen restricciones para el ingreso de vehículos motorizados. Las bicicletas y los vehículos particulares solo pueden ingresar los domingos a la zona de parqueo establecida por las autoridades.
Los visitantes no pueden ingresar con mascotas ni consumir bebidas alcohólicas o alimentos en las playas. Tampoco está permitido atravesar los cercos de bambú instalados en zonas donde las aves residentes y migratorias depositan sus huevos.


