Arequipa no logra recuperar sus niveles turísticos previos a la pandemia y el sector advierte que la informalidad, que llegaría al 70%, sigue afectando agencias, hoteles y servicios.
La informalidad en el sector turístico de Arequipa llega hasta el 70 %, afectando a agencias de viajes, hoteles y servicios vinculados a la actividad, según advirtió el empresario turístico y expresidente de la Asociación de Agencias de Viajes de Turismo, Eddy Carpio Cuadros. El representante del sector cuestionó la falta de fiscalización de los gobiernos regionales y municipales, además de la escasa promoción del destino, factores que limitan la recuperación de la industria.
Carpio sostuvo que la ausencia de controles efectivos permite que operadores informales continúen funcionando sin mayores restricciones, generando competencia desleal y debilitando la calidad de los servicios turísticos. En ese contexto, criticó que, pese a las reuniones y coordinaciones entre autoridades y actores privados, no se observan resultados concretos en materia de ordenamiento ni de fortalecimiento del destino Arequipa.
El empresario señaló que el impacto de esta situación también se refleja en la lenta recuperación de los flujos turísticos tras la pandemia. Indicó que Arequipa aún se mantiene por debajo de los niveles registrados antes de la emergencia sanitaria, tanto en turismo receptivo como interno.
Antes de la pandemia, la región recibía alrededor de 270 mil turistas extranjeros al año; actualmente, la cifra no supera los 150 mil visitantes internacionales. En el caso del turismo nacional, detalló que el movimiento bordea el millón de viajeros, lejos de los 1.6 millones alcanzados en años previos.
Para el sector empresarial, esta caída responde no solo al escenario económico y a los efectos arrastrados de la pandemia, sino también a la falta de estrategias sostenidas de promoción y gestión turística desde los gobiernos subnacionales. Carpio afirmó que el potencial turístico de Arequipa continúa desaprovechado debido a la limitada articulación entre autoridades y sector privado.
Asimismo, cuestionó la aplicación de la Ley General de Turismo y aseguró que tanto la Municipalidad Provincial como el Gobierno Regional incumplirían acciones vinculadas con promoción turística y conservación de recursos. A su juicio, la falta de ejecución de estas responsabilidades impide consolidar una oferta competitiva y formalizada.
La situación plantea un escenario complejo para Arequipa, uno de los principales destinos turísticos del Perú, en momentos en que otras regiones buscan acelerar la recuperación del turismo mediante campañas de promoción, mejora de infraestructura y fortalecimiento de la formalización empresarial. Desde el sector privado advierten que, sin mayores acciones de control y políticas sostenidas, la informalidad seguirá afectando la competitividad y el crecimiento de la actividad turística regional.


