El nuevo perfil del consumidor peruano está redefiniendo la forma de planificar, reservar y vivir los viajes.
El documento, elaborado por la Subdirección de Inteligencia y Prospectiva Turística de PromPerú, basado en el estudio Consumidor Peruano 2026 de Ipsos, analiza las principales tendencias de consumo identificadas por Ipsos y su impacto en el turismo. Según el estudio, los cambios económicos, tecnológicos y sociales están transformando la manera en que los peruanos eligen, planifican, disfrutan y comparten sus viajes.
Un consumidor más racional, flexible y digital
El informe identifica cuatro tendencias que explican la evolución del consumidor peruano y su influencia en las decisiones de viaje.
La primera es una actitud más cautelosa frente al gasto. La percepción de inseguridad y la incertidumbre económica impulsan decisiones de compra más analizadas: el 73 % busca espacios percibidos como seguros, el 70 % prioriza una mejor relación entre valor y precio y el 32 % equilibra su presupuesto entre el hogar y las salidas. Como resultado, el consumidor compara opciones, evalúa promociones y busca experiencias que justifiquen la inversión.
El estudio también identifica una preferencia por soluciones prácticas y adaptables. El 59 % prefiere productos con múltiples funciones, el 52 % optaría por capacitaciones que combinen habilidades técnicas y blandas y el 42 % elige cursos cortos y especializados. En turismo, esta tendencia favorece itinerarios flexibles, servicios ágiles y herramientas que simplifiquen la planificación del viaje.
El bienestar también gana protagonismo. El 92 % de los peruanos considera que debe hacer más por su salud física y mental, mientras que el 68 % reconoce que la incertidumbre impulsa la búsqueda de disfrute inmediato. En consecuencia, crece el interés por experiencias memorables, naturaleza y propuestas que combinen placer y accesibilidad. De hecho, el 50 % busca alternativas saludables que también sean placenteras, el 48 % ha optado por versiones más asequibles de productos aspiracionales y el 31 % procura equilibrar bienestar y presupuesto.
La transformación digital completa este escenario. El 69 % tiene una percepción positiva de la inteligencia artificial, el 58 % realiza pagos mediante aplicaciones distintas a las de su banco, el 26 % utiliza IA para recibir recomendaciones y el 12 % ha comprado durante transmisiones en vivo. Estas cifras evidencian una mayor expectativa por procesos rápidos, simples y personalizados.
Cómo cambian las decisiones de viaje
PromPerú señala que estas tendencias se reflejan en todo el recorrido del viajero. La inspiración proviene cada vez más de redes sociales, creadores de contenido y plataformas digitales; luego, durante la evaluación, el consumidor compara precios, consulta opiniones y recurre a la inteligencia artificial antes de reservar. Una vez en el destino, busca autenticidad, gastronomía, bienestar y contacto con la cultura local, mientras que al finalizar el viaje comparte su experiencia y recomienda los lugares visitados.
Este comportamiento abre oportunidades para la industria turística. El informe prevé una mayor demanda de escapadas cortas, experiencias de naturaleza y bienestar, propuestas compatibles con el trabajo remoto y el bleisure, además de procesos de reserva sencillos y una comunicación clara. Asimismo, resalta la importancia de fortalecer la presencia digital de los destinos, ya que las redes sociales, la inteligencia artificial y el contenido generado por otros viajeros tienen una influencia creciente en la decisión de compra.
En ese contexto, PromPerú plantea cinco líneas de acción para el sector: desarrollar productos orientados al bienestar; comunicar el valor integral de las experiencias más allá del precio; fortalecer la inspiración mediante contenido digital y creadores; diseñar escapadas e itinerarios flexibles para distintos presupuestos; e incentivar que los viajeros compartan sus experiencias para amplificar la promoción de los destinos.
Las conclusiones del informe apuntan a que la promoción turística deberá adaptarse a un consumidor que busca propuestas alineadas con su estilo de vida. Más que promocionar atractivos, el desafío será ofrecer experiencias relevantes y acompañar al viajero desde la inspiración hasta la recomendación posterior al viaje.


