Abre un navegador, completa formularios y cierra la compra con Link, de Stripe, que genera una tarjeta de un solo uso. Por ahora funciona sólo en los Estados Unidos.
Entre las tareas que el nuevo agente personal de inteligencia artificial de Meta hace por el usuario está organizar y reservar un viaje. Se llama Muse y la compañía lo presentó el 8 de setiembre. Según Meta, abre un navegador, completa formularios y negocia por el usuario, y pide autorización antes de un paso delicado, como enviar un correo o hacer una compra; sigue trabajando con la aplicación cerrada.
Muse corre sobre una máquina virtual dedicada, la Muse Secure VM, con navegador propio, donde quedan guardadas las credenciales de los servicios conectados. Un proceso aparte, el Sentinel, controla todo lo que sale hacia internet: nada de lo que Muse hace llega a la red si el Sentinel no lo aprueba. Meta afirma que el agente no ve las contraseñas ni los medios de pago.
La compra se cierra con Link, la billetera de Stripe, y Muse es el primer agente de inteligencia artificial cubierto por sus protecciones de compra. Según el comunicado, Link para agentes genera una tarjeta de un solo uso, de modo que los datos reales de la tarjeta no quedan expuestos. Shop Pay está anunciado como próximo medio de pago, junto con una integración con 1Password para que el agente use los accesos que la persona ya tiene.
Funciona en los Estados Unidos, en iOS, Android y muse.ai, y también desde WhatsApp. En el Perú todavía no está disponible.
A fines de agosto Google incorporó la reserva de hoteles dentro de su Modo IA en los Estados Unidos, con Booking.com, Expedia y Marriott entre los diez socios anunciados; el pago se completa con Google Pay y el hotel o la plataforma elegida sigue siendo el comerciante.
Una encuesta de Travelport y Dynata publicada en agosto mostró que el 53 % de los consumidores estadounidenses confiaría en una herramienta de inteligencia artificial para que le recomiende el mejor vuelo, y que el 72 % dice que reservar viajes con inteligencia artificial le genera estrés o ansiedad. Entre quienes ya la usan, el 32 % la emplea para buscar precios y apenas el 8 % para hacer la reserva final.


