El país aún debe cumplir con los criterios exigidos por Washington para acceder al beneficio. La agenda del nuevo embajador también incluye la lucha contra el crimen organizado y la atracción de capital estadounidense.
Perú buscará abrir conversaciones con Estados Unidos para incorporarse al Visa Waiver Program, que permite realizar viajes de turismo o negocios de hasta 90 días sin tramitar una visa tradicional. El embajador peruano en Washington, Álvaro Vargas Llosa, advirtió que las gestiones apenas comienzan y no tienen plazos definidos, mientras su agenda diplomática también contempla fortalecer la cooperación en seguridad y ampliar el comercio y las inversiones.
En una entrevista con medios locales, Vargas Llosa manifestó que espera impulsar un diálogo con el Gobierno estadounidense para avanzar hacia la inclusión de nuestro país en el programa. No obstante, aclaró que el proceso será gradual y requerirá cautela. “Va a ser un proceso lento, es un proceso gradual. En estas cosas hay que ser muy paciente, muy cuidadoso”, señaló.
Visa Waiver: requisitos y condiciones de acceso
El programa permite a los ciudadanos de los países participantes ingresar a Estados Unidos por turismo o negocios durante un máximo de 90 días sin solicitar una visa convencional. Para acogerse a esta modalidad, los viajeros deben tener un pasaporte electrónico y obtener previamente la autorización del Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes (ESTA).
Chile, España, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Alemania, Italia, Portugal, Suiza e Israel figuran entre los países incluidos. Perú aún no forma parte del programa, por lo que sus ciudadanos deben tramitar la visa correspondiente para realizar viajes de corta estancia a territorio estadounidense.
La incorporación depende de una evaluación de las autoridades de Estados Unidos, que considera factores como la seguridad, el intercambio de información, los controles migratorios, la integridad de los pasaportes y las tasas de rechazo de solicitudes de visa. Por ahora, el embajador no anunció avances concretos ni un calendario para la posible adhesión, de modo que los requisitos migratorios actuales continúan vigentes para los viajeros peruanos.
Seguridad, comercio e inversiones en la relación bilateral
La cooperación para combatir las redes criminales transnacionales será otro de los ejes de la gestión de Vargas Llosa. El diplomático destacó la posibilidad de recibir apoyo estadounidense en tecnología e intercambio de información para enfrentar el narcotráfico y otras actividades ilícitas. Asimismo, rechazó que estos mecanismos representen una amenaza para la soberanía peruana y defendió el fortalecimiento de la colaboración entre ambos países.
En el ámbito económico, el embajador estimó que el comercio bilateral ronda los US$ 20.000 millones y planteó triplicar esa cifra. También identificó oportunidades para atraer inversiones estadounidenses, en particular ante la reorganización de las cadenas de suministro y el interés por diversificar la producción que durante décadas se concentró en Asia.
Vargas Llosa señaló que América Latina dispone de recursos estratégicos para la transición energética y tecnológica, como el cobre y el litio, que pueden favorecer la llegada de capitales. En ese escenario, Perú buscaría aprovechar las oportunidades de relocalización productiva para fortalecer sus vínculos económicos con Estados Unidos.
La atención a la comunidad peruana residente en ese país completa las prioridades mencionadas por el embajador. Según indicó, cerca de un millón de peruanos viven en Estados Unidos y la defensa de sus intereses será una tarea central de su gestión. Añadió que los asuntos migratorios deberán abordarse por la vía diplomática y con discreción.


