Con más de dos siglos de historia, este camposanto conserva relatos singulares y monumentos que revelan otra faceta de la capital. Sus particularidades lo convierten en un atractivo para viajeros que buscan planes diferentes durante Halloween.
El turismo de misterio encuentra en Lima un escenario que combina leyendas, arte funerario y recorridos nocturnos. El cementerio Museo Presbítero Matías Maestro, fundado en 1808, reúne mausoleos monumentales, personajes históricos y relatos que lo convierten en una alternativa para quienes buscan vivir Halloween desde una perspectiva cultural.
Ubicado en Barrios Altos, a la altura de la cuadra 17 del jirón Áncash, el Presbítero Maestro fue el primer cementerio público del Perú. Sus 766 mausoleos y 92 monumentos, junto con la emblemática Cripta de los Héroes, conforman un conjunto patrimonial que permite explorar la historia peruana a través de sus personajes, sus expresiones artísticas y sus tradiciones funerarias.
Uno de sus principales atractivos para la temporada son los paseos turísticos nocturnos organizados por la Beneficencia de Lima. Estas visitas acercan al público a un entorno de misterio y misticismo, con historias que enriquecen la experiencia y ofrecen una alternativa a las celebraciones convencionales de Halloween.
Historias y mausoleos que despiertan curiosidad
El cementerio alberga los restos de presidentes de la República, militares, intelectuales y otras figuras relevantes de la historia peruana. Entre sus monumentos destacan el mausoleo de Luis Miguel Sánchez Cerro, con una imponente escultura de bronce, y el dedicado al mariscal Ramón Castilla, rodeado por cinco figuras de mármol de personajes griegos a tamaño natural.
También sobresale el mausoleo de Óscar R. Benavides, reconocido por sus dimensiones y las esculturas de bronce de su fachada. Estas construcciones muestran cómo el arte funerario del siglo XIX utilizó representaciones monumentales para preservar la memoria de figuras públicas.
El recorrido también incluye detalles menos convencionales. La tumba del poeta José Santos Chocano, quien pidió ser enterrado de pie, y los sectores diseñados para personas de más de 100 kilos o de más de dos metros de altura forman parte de las curiosidades del camposanto.
A estos relatos se suma el nicho dedicado a Micaela Villegas, conocida como la Perricholi. Aunque su presencia despierta interés entre los visitantes, sus restos descansan en la iglesia de la Recoleta de San Francisco.
Estas historias, sumadas a la arquitectura funeraria y a la atmósfera del lugar, ofrecen recursos para diseñar recorridos temáticos que conecten el interés por lo insólito con el patrimonio histórico de Lima.
La Cripta de los Héroes y la historia peruana
Con más de 30 metros de altura, la Cripta de los Héroes es uno de los espacios más representativos del cementerio. Allí descansan los restos de 234 defensores que participaron en distintos combates y batallas de la Guerra del Pacífico (1879-1883).
Distribuido en tres niveles, el mausoleo conmemora enfrentamientos como los combates de Angamos, Iquique, Antofagasta y Callao, además de las batallas de Tarapacá, Tacna, Arica, San Juan, Chorrillos, Miraflores, Huamachuco y San Pablo.
Entre los héroes vinculados con este espacio figuran Miguel Grau, Francisco Bolognesi, Alfonso Ugarte y Andrés Avelino Cáceres. La visita permite conocer uno de los capítulos más significativos de la historia militar peruana y amplía el recorrido hacia una dimensión conmemorativa.
Un museo al aire libre con obras del siglo XIX
El valor artístico del Presbítero Maestro se refleja en la presencia de esculturas y monumentos realizados por destacados artistas europeos. Entre ellos figuran el español Damián Campeny; los franceses Louis Ernest Barrias, Émile Robert y Antonin Mercié, estos dos últimos vinculados con la Cripta de los Héroes; y los italianos Ulderico Tenderini, Giovanni Battista Cevasco, Pietro Costa y Rinaldo Rinaldi.
Sus obras, elaboradas en materiales como el bronce y el mármol, dan cuenta de distintas corrientes artísticas y de la importancia que adquirieron los monumentos funerarios en la representación de la memoria colectiva.
Otro elemento singular es una gran plancha rectangular de mármol blanco ubicada en una de las vías principales. En ella aparece un extracto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El espacio se reservó para los restos del diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar, ex secretario general de las Naciones Unidas, y dos miembros de su familia.
Potencial para el turismo de Halloween en Lima
La combinación de recorridos nocturnos, relatos históricos y patrimonio artístico hace del Presbítero Maestro una alternativa para viajeros interesados en experiencias culturales vinculadas con Halloween. Para agencias y operadores turísticos, puede incorporarse a itinerarios urbanos que exploren una faceta menos convencional de Lima.
Su atractivo no se limita a octubre: el valor histórico del camposanto permite visitarlo durante todo el año, mientras que las actividades nocturnas aportan una experiencia diferenciada para quienes buscan acercarse al misterio. Para comercializarlo como parte de una programación especial de Halloween, es necesario confirmar con la Beneficencia de Lima las fechas, los horarios, las condiciones de acceso y la disponibilidad de recorridos temáticos.


