Lisboa, Nápoles y Oporto reflejan una nueva tendencia turística donde las experiencias familiares pesan más que el hotel o la playa.
Las vacaciones familiares están cambiando de enfoque en Europa. Más allá de los destinos tradicionales de playa, varias ciudades costeras comenzaron a competir por un viajero que busca combinar entretenimiento, cultura y actividades para distintas edades dentro de un mismo lugar.
Un estudio de TUI, elaborado a partir del análisis de más de 150 destinos europeos cercanos al mar, muestra cómo las familias están priorizando ciudades con infraestructura adaptada, espacios verdes, excursiones y opciones recreativas para niños durante la temporada de verano.
La investigación ubicó a Lisboa como el destino mejor valorado para este segmento. La capital portuguesa logró sobresalir por la combinación entre oferta cultural y entretenimiento familiar, con actividades que incluyen recorridos por el río Tajo, visitas al Oceanario y experiencias ligadas al fútbol y al estadio del Benfica. A esto se suma una alta concentración de hoteles familiares y parques urbanos dentro de la ciudad.
En segundo lugar quedó Nápoles, donde el turismo familiar encuentra una mezcla de patrimonio histórico y experiencias interactivas. Los recorridos por Nápoles Subterránea y las visitas al Castel Sant’Elmo aparecen entre los principales atractivos para quienes viajan con niños.
Portugal volvió a posicionarse dentro de los primeros puestos gracias a Oporto. La ciudad se ha convertido en una alternativa para familias que buscan destinos caminables y con actividades concentradas en pocos kilómetros. Los paseos junto al río Duero y la visita a la Librería Lello hacen parte de los planes más buscados.
La lista continúa con Catania, donde playa, patrimonio y excursiones al Etna forman parte de la experiencia turística; seguida por Barcelona, la única representante española dentro de los cinco primeros lugares, impulsada por su combinación de espacios verdes, arquitectura y entretenimiento urbano.
Más abajo aparecen Rodas, Pafos, Limasol, Side y Marmaris, destinos donde el clima cálido y las actividades al aire libre continúan siendo determinantes para captar turismo familiar durante las vacaciones.
El gasto familiar se mueve hacia las experiencias
Además de identificar los destinos más atractivos, el estudio deja ver un cambio en el comportamiento de las familias viajeras. El interés ya no se concentra únicamente en el alojamiento o en los paquetes “todo incluido”, sino en la posibilidad de realizar actividades compartidas durante el viaje.
Datos de TUI Musement muestran que más del 66 % de las familias que reservan experiencias en destino contratan al menos dos actividades durante sus vacaciones. Los parques temáticos siguen encabezando las preferencias, aunque también crece la demanda de excursiones en barco, recorridos culturales y actividades al aire libre.
La tendencia está llevando a varios destinos europeos a replantear su oferta turística para atraer un segmento que prioriza conectividad, movilidad sencilla y opciones de entretenimiento para diferentes edades dentro de una misma ciudad.


