El creciente interés por los viajes que combinan negocios y ocio impulsa la estrategia de Perú para captar congresos internacionales con una oferta que integra infraestructura, cultura, gastronomía y naturaleza.
Perú continúa ampliando su presencia en el segmento MICE (reuniones, incentivos, congresos y exposiciones) al combinar infraestructura para grandes eventos, conectividad aérea, patrimonio cultural y una oferta turística que responde a la creciente demanda de viajeros que buscan integrar negocios y ocio en un mismo viaje.
La estrategia quedó en evidencia durante la edición 2026 de Fiexpo Latin America, realizada del 9 al 12 de junio en San José, Costa Rica, donde la delegación peruana presentó su propuesta como sede de congresos, convenciones, viajes de incentivo y reuniones corporativas ante compradores y organizadores internacionales.
Durante el evento, representantes del sector turístico peruano y de los burós de convenciones de Lima y Arequipa sostuvieron reuniones con organizadores de eventos, asociaciones internacionales y empresas especializadas de América y Europa. El interés generado refleja el creciente reconocimiento del país como anfitrión de congresos internacionales, viajes de incentivo y reuniones corporativas.
Este posicionamiento también responde a una tendencia cada vez más marcada en la industria: los viajeros de negocios buscan destinos que les permitan complementar su agenda profesional con experiencias culturales, gastronómicas y de naturaleza, generando un mayor impacto en la estadía y en el gasto turístico.
Una oferta que combina negocios y experiencias
La propuesta peruana se apoya en una red de destinos capaces de ofrecer infraestructura para reuniones y, al mismo tiempo, actividades que enriquecen la experiencia de los asistentes.
Lima, reconocida por su gastronomía, concentra buena parte de la infraestructura para congresos y convenciones del país. Cusco permite complementar los eventos con visitas al Santuario Histórico de Machu Picchu, mientras que Arequipa aporta su arquitectura colonial y el paisaje dominado por volcanes.
La oferta se amplía con Ica, donde destacan los viñedos, las dunas y las experiencias enológicas, y con Loreto, puerta de entrada a la Amazonía peruana, ideal para programas de incentivos y actividades de inmersión en la naturaleza.
De esta manera, una jornada de reuniones puede extenderse con recorridos patrimoniales, experiencias gastronómicas de nivel internacional o escapadas hacia algunos de los paisajes más representativos de Sudamérica.
Perú gana protagonismo en la industria de reuniones
El desempeño del país también se refleja en los principales indicadores del sector. Perú ha registrado uno de los mayores crecimientos de América Latina en la organización de congresos internacionales, mientras que Lima figura entre las ciudades más relevantes de la región para albergar grandes encuentros profesionales.
Este avance responde a una combinación de infraestructura especializada, capacidad hotelera, conectividad y una oferta turística diversa que ofrece un valor agregado a organizadores, expositores y asistentes.
Para el segmento corporativo, el país brinda la posibilidad de convertir un viaje de negocios en una experiencia integral, al combinar reuniones con gastronomía, patrimonio cultural, naturaleza y actividades de ocio. Con estos atributos, Perú sigue ganando espacio como uno de los destinos MICE más competitivos de América Latina y busca atraer un mayor número de congresos, convenciones y eventos internacionales en los próximos años.



