La ciudad suma una ruta que lleva el viaje hacia Acomayo y Canas, dos provincias con escenarios poco explorados dentro de la oferta tradicional.
Cusco presenta “Cusco Alto Andino”, un circuito que reúne 46 atractivos de las provincias de Acomayo y Canas y que ya puede ser recorrido por turistas nacionales y extranjeros.
La propuesta reúne patrimonio arqueológico, arquitectura colonial, paisajes naturales, historia y experiencias vinculadas con la cultura andina. Entre sus principales atractivos figuran Waqrapucara, el último puente inca de Q’eswachaka, la Montaña de Colores Pallay Punchu y el circuito de las lagunas de Pomacanchi, Acopía, Asnacocha y Pampamarca.
La ruta fue presentada por la Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo (Gercetur) Cusco, autoridades locales y representantes del sector privado. El lanzamiento incluyó música, danzas y una demostración del ritual inca de renovación del Q’eswachaka, puente de paja ubicado en el distrito de Quehue, provincia de Canas.
La ruta ya es ofrecida por operadores turísticos, mientras profesionales y población local capacitada brindan servicios de guiado, gastronomía, artesanía y hospedaje. También contempla experiencias de turismo vivencial, mediante las cuales los visitantes conocen la cultura andina y su cosmovisión.
Una nueva alternativa dentro de la oferta de Cusco
“Cusco Alto Andino” se incorpora a los circuitos turísticos de Cusco, entre ellos Machu Picchu, el Camino Inca, el Valle Sagrado de los Incas, la Montaña de Colores Vinicunca, la Laguna de Humantay y el circuito del Barroco Andino.
El recorrido fue diseñado por especialistas y técnicos de las municipalidades distritales de Acomayo y Canas, a partir del patrimonio que conservan ambas provincias. Mijail Llamaqponca, subgerente de Producto Turístico de la Gercetur, explicó que la iniciativa surgió del trabajo conjunto entre el sector público, el privado y las comunidades locales.
La propuesta articula recursos de distintas características y plantea alternativas de recorrido fuera de los principales atractivos que concentran actualmente la demanda turística regional.
Acomayo reúne arqueología, patrimonio colonial y naturaleza
En Acomayo, el circuito contempla el sitio arqueológico de Waqrapucara, las pinturas rupestres de Chaupipillo, el cañón del río Apurímac, el templo colonial de San Francisco de Asís de Huayqui, el Pueblo Colonial de Huayqui, las aguas medicinales de Huispan y el templo colonial de la Virgen de La Natividad de Acomayo.
También forman parte de la propuesta la capilla de Santa Bárbara, la Casa Hacienda Tres Molinos, el templo colonial de la Virgen del Rosario de Sangarará y los sitios arqueológicos de Llanquepata, Cormaraqay, Llaqtarakay y Quespellaqta.
La oferta incluye, además, los templos coloniales de Santa Catalina de Marcaconga, Santiago y Santo Tomás de Aquino, así como el circuito de las lagunas de Pomacanchi, Acopía, Asnacocha y Pampamarca.
Infraestructura, conectividad y accesibilidad, el siguiente paso
Rosendo Baca Palomino, gerente de la Gercetur Cusco, señaló que los atractivos de esta nueva ruta forman parte de una región que registra más de 600 destinos turísticos. Entre ellos figuran recursos de Jerarquía 4, como Machu Picchu, Ollantaytambo, el Templo Colonial de Andahuaylillas (conocido como la Capilla Sixtina de América), Sacsayhuamán y la ciudad de Cusco, además de otros clasificados en Jerarquía 3 y 2.
El funcionario señaló que el turismo representa cerca del 15 % del PBI regional y es la segunda actividad económica más importante de Cusco. En este escenario, la nueva ruta puede llevar parte de la actividad turística hacia Acomayo y Canas y generar beneficios directos e indirectos para ambas provincias.
Tras la apertura del circuito, se espera que las autoridades municipales ejecuten proyectos de inversión orientados a mejorar los servicios, la conectividad y la accesibilidad de los destinos incluidos en “Cusco Alto Andino”.
El reto será crear las condiciones necesarias para que los 46 atractivos puedan operar de manera adecuada dentro de la oferta comercial, con participación de operadores turísticos, prestadores locales y comunidades.


