Fue la mayor alza entre las regiones que mide la IATA, en un mes en que el tráfico mundial cayó por Oriente Medio y América del Norte. La asociación espera que la oferta de asientos siga por encima de la de 2025 hasta noviembre.
La demanda internacional de las aerolíneas latinoamericanas creció 8,2 % en setiembre frente al mismo mes de 2025, medida en pasajeros-kilómetro transportados (RPK, por sus siglas en inglés). Es el mayor aumento entre las seis regiones que informó la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) el viernes 30 de octubre, apenas por encima del 8,0 % de las aerolíneas africanas.
La capacidad de las aerolíneas de la región subió 7,6 % y el factor de ocupación llegó a 83,9 %, medio punto más que un año antes. El ritmo se aceleró respecto de agosto, cuando la IATA había registrado un alza de 6,7 % en la demanda internacional de esas mismas compañías.
Si se suman los vuelos domésticos, el mercado de Latinoamérica y el Caribe creció 4,3 % en setiembre, con 5,1 % más de capacidad y una ocupación de 82,9 %, 0,6 puntos menos que un año antes. Entre los mercados domésticos que sigue la asociación, el de Brasil subió 2,0 %, aunque su capacidad aumentó 7,1 % y la ocupación bajó 4 puntos, a 80,2 %.
En el total mundial, la demanda cayó 0,5 %. Las aerolíneas de Oriente Medio tuvieron 7,5 % menos tráfico internacional que en setiembre de 2025 y, sin esa región, la demanda mundial habría crecido 0,3 %. Las norteamericanas quedaron sin variación en sus vuelos internacionales, mientras que el mercado doméstico de Estados Unidos bajó 2,7 %, algo que, según la IATA, pudo responder a la menor confianza de los consumidores.
Las aerolíneas europeas aumentaron 1,8 % su tráfico internacional y las de Asia-Pacífico, 0,7 %. En el corredor trasatlántico la baja fue de 0,6 %, menor que la de 2,5 % de agosto. Según la IATA, la mayoría de las rutas principales mejoró frente a agosto: algunas volvieron a crecer y en otras la caída se moderó.
Para los próximos meses, la economista jefe de la IATA, Marie Owens Thomsen, prevé que la capacidad programada de asientos se mantenga por encima de la de 2025 en octubre y noviembre, aunque con un crecimiento débil y muy desigual entre regiones, en medio de la incertidumbre geopolítica y de los vaivenes del precio del combustible.



