El Valle del Colca prevé menos turistas en 2026 y vuelve a depender de un mercado interno que hoy viaja con más cautela.
El Valle del Colca se encamina a cerrar 2026 con una caída en la llegada de visitantes, luego de tres años de recuperación sostenida. La proyección de la Autoridad Autónoma del Colca y Anexos (Autocolca) ubica el flujo entre 300 mil y 310 mil turistas, por debajo de los 333 mil registrados en 2025.
El ajuste responde, principalmente, al menor dinamismo del turismo nacional, segmento que representa más del 60% de la demanda del destino y que suele marcar el ritmo de ocupación en feriados largos, fines de semana y temporadas cortas. Para una plaza como Colca, donde el visitante interno sostiene buena parte del movimiento comercial, cualquier variación en ese segmento tiene efecto inmediato en toda la cadena turística.
Entre enero y marzo ingresaron cerca de 40 mil turistas. En el reciente feriado largo de abril se contabilizaron alrededor de 7.500 visitantes, cifra inferior a los más de 8 mil que se observaban en años anteriores. Según estimaciones de la entidad, la disminución se mueve entre 14% y 20%, con mayor incidencia en el viajero peruano.
El turismo interno vuelve a mostrar sensibilidad al contexto económico
Desde Autocolca relacionan este comportamiento con decisiones de gasto más cautelosas por parte de los hogares. La coyuntura electoral, el incremento en los combustibles y condiciones climáticas menos favorables habrían llevado a muchos viajeros a reducir distancias, permanecer dentro de su región o postergar vacaciones.
“En el contexto de las recientes elecciones, el turista nacional y local va a preferir desplazarse dentro de su región o postergar sus viajes, lo que reduce la afluencia en el Colca. Asimismo, el encarecimiento del combustible y las condiciones climáticas desfavorables no han hecho más que agudizar esta situación”, explicó Silvia Farfán Molina, gerente de Autocolca.
El caso del Colca refleja una tendencia relevante para el turismo peruano: mientras el visitante internacional suele planificar con mayor anticipación y mantiene sus reservas, el mercado doméstico responde con rapidez a la inflación, la incertidumbre política o el costo del transporte terrestre. En destinos regionales, esa sensibilidad puede alterar temporadas completas.
Menor flujo también presiona ingresos locales
La reducción de visitantes ya tiene impacto en la recaudación del destino. Autocolca reporta una baja cercana al 14% en ingresos, influida además por la menor participación del turista nacional, cuyo boleto de ingreso cuesta S/ 20, por debajo de la tarifa aplicada al visitante extranjero.
Solo durante el último feriado largo se estimó una caída de entre S/ 1 mil y S/ 2 mil en la recaudación. El efecto no se limita al ente administrador: también alcanza a hospedajes, restaurantes, operadores y comercios artesanales de Chivay, que dependen de los picos de demanda de fines de semana y puentes festivos.
Aunque el turismo extranjero mantiene su temporada habitual desde abril y no presenta cancelaciones, su desempeño todavía no compensa la menor presencia del viajero local.
“Considerando que el turista nacional paga menos y que es el que más ha disminuido, eso se refleja directamente en la recaudación. Esperamos que la situación mejore conforme avance el año y se estabilice el contexto del país”, añadió Farfán Molina.
Para amortiguar la desaceleración, Autocolca prepara promociones enfocadas en públicos local y regional, entre ellas jornadas de ingreso gratuito para visitantes arequipeños en fechas puntuales. La estrategia apunta a sostener el movimiento mientras el destino espera una reactivación más firme del turismo interno.


