Más allá de su valor histórico, el Qhapaq Ñan comienza a ganar protagonismo en escenarios internacionales donde las rutas culturales se perfilan como herramientas de integración entre países.
El Camino Principal Andino, conocido como Qhapaq Ñan, formará parte de una nueva plataforma de cooperación cultural impulsada en Iberoamérica tras la creación del Programa de Rutas e Itinerarios Culturales Iberoamericanos (PRICI), una iniciativa que busca articular proyectos patrimoniales de alcance regional y promover el intercambio entre los países participantes.
La incorporación se concretó durante el Foro Iberoamericano de La Rábida, realizado en Huelva, España, donde representantes de distintos países suscribieron el documento de constitución y formalización del programa, además de la declaración correspondiente a su primera reunión.
Promovido por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), el PRICI nace con el objetivo de impulsar la cooperación internacional alrededor de rutas e itinerarios culturales, entendidos como herramientas para el desarrollo territorial, la integración regional y la preservación de la diversidad cultural. La iniciativa también contempla la generación de redes de trabajo, el intercambio de experiencias y la implementación de enfoques innovadores para la gestión del patrimonio.
La participación del Qhapaq Ñan abre un nuevo escenario para la proyección internacional de este sistema vial andino, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco y compartido por Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador. Su vinculación al programa permitirá ampliar los espacios de cooperación técnica y fortalecer los mecanismos de gestión conjunta entre los países que integran este extenso corredor cultural.
Alberto Martorell, secretario técnico del Proyecto Qhapaq Ñan en Perú, explicó que la incorporación a redes internacionales resulta clave para garantizar una gestión adecuada de un itinerario cultural de gran escala, cuyo potencial trasciende el ámbito turístico.
“El Qhapaq Ñan está llamado a convertirse en un referente mundial no solo por su valor para el turismo, sino también por su modelo de gestión inclusiva, participativa e innovadora”, señaló.
El funcionario indicó además que este paso contribuye a ampliar el papel del Camino Principal Andino como un espacio de encuentro entre los países que comparten este patrimonio, favoreciendo la integración y el intercambio cultural en la región.
Con la puesta en marcha del PRICI, las rutas culturales iberoamericanas contarán con una estructura de colaboración orientada a promover la conservación del patrimonio, facilitar la circulación de conocimientos y aumentar la visibilidad internacional de iniciativas que conectan historia, territorio e identidad cultural.


