El acceso a Machu Picchu tendrá nuevos límites diarios y recorridos diferenciados para controlar el flujo turístico dentro de la ciudadela inca.
El Santuario Histórico de Machu Picchu entrará en 2026 con nuevas reglas para ordenar el flujo turístico dentro de la ciudadela inca. El Ministerio de Cultura de Perú definió un nuevo límite diario de visitantes y mantendrá el sistema de circuitos implementado para distribuir mejor el recorrido de los viajeros en distintos sectores del sitio arqueológico.
La medida responde al aumento sostenido de turistas registrado en los últimos meses y busca reducir la congestión en horarios de mayor demanda, especialmente durante las temporadas altas. Además del control de aforo, el modelo incluye rutas diferenciadas, horarios estrictos de ingreso y venta digital de entradas.
De acuerdo con la Resolución Ministerial N.º 000285-2025-MC, durante las fechas de alta temporada el complejo podrá recibir hasta 5.600 visitantes por día. Este límite aplicará el 1 de enero; del 2 al 5 de abril; entre el 19 de junio y el 2 de noviembre; y del 30 al 31 de diciembre de 2026. En temporada baja, el aforo máximo será de 4.500 personas diarias.
Machu Picchu mantiene el sistema de circuitos para distribuir visitantes
El esquema actual de recorridos divide la experiencia en tres grandes circuitos, cada uno con accesos y puntos de visita distintos dentro de la llaqta inca.
El Circuito 1, conocido como panorámico, concentra los recorridos hacia las zonas altas de Machu Picchu y permite obtener las vistas más amplias de la ciudadela. Incluye rutas hacia la montaña Machu Picchu, la terraza superior, Intipunku y el Puente Inca, aunque estas dos últimas solo estarán habilitadas en temporada alta. Este circuito no permite el ingreso al sector urbano.
Por su parte, el Circuito 2 combina la fotografía panorámica clásica con el acceso a varias áreas arqueológicas internas. Los visitantes pueden recorrer espacios como la Plaza de los Templos, la Roca Sagrada, el Mirador del Templo del Sol y los Espejos de Agua. La ruta de la terraza inferior sigue siendo uno de los puntos preferidos para obtener la imagen tradicional de la ciudadela.
El Circuito 3 recorre la zona baja del sitio arqueológico y se enfoca en el sector religioso y ceremonial. Este trayecto incluye accesos hacia Waynapicchu, Huchuypicchu y la Gran Caverna o Templo de la Luna, disponible únicamente en temporada alta.
Entradas digitales y horarios más estrictos
El sistema de ingreso también mantiene la venta digital de boletos, una modalidad que permite adquirir entradas desde cualquier parte del mundo y seleccionar las rutas autorizadas dentro de la ciudadela.
Las autoridades recordaron que los visitantes deberán respetar estrictamente el horario indicado en su ticket. En temporada alta existirá un margen de tolerancia de 45 minutos para ingresar, mientras que en temporada baja será de 30 minutos. Una vez superado ese tiempo, no se permitirá el acceso al santuario.
Con este modelo, las autoridades peruanas buscan equilibrar la llegada masiva de turistas con la conservación de uno de los patrimonios arqueológicos más importantes de América Latina.


